Tras ver algunas pautas importantes respecto al papel del agresor, y todas las definiciones de los papeles que existen en el bullying (EL PAPEL DE LOS PADRES. PARTE 1), no es menos interesante centrarnos en los pequeños detalles que pueden ayudar enormemente a alguien a evitar el papel de víctima, así como aquellos que pueden transformar al espectador en un “salvador” de una situación de bullying.
Pautas para evitar el papel de VÍCTIMA y/o ESPECTADOR
Educar en emociones:
- En el caso de la VÍCTIMA, la inteligencia emocional es la clave para reconocer situaciones adversas y saber cómo sobreponerse a ellas.
- En el caso del ESPECTADOR, también la inteligencia emocional es una clave fundamental para reconocer situaciones adversas, y tras ello, elegir la forma más adecuada de actuar.
Educar en valores: conocer nuestros “derechos” y los del resto de personas no solo nos ayuda a respetar a los demás, sino que nos enseña a establecer límites que pueden salvaguardar nuestra salud mental (en el caso de la VÍCTIMA), así como a valorar cómo nuestra conducta, en un determinado momento, puede afectar a otra persona, y en qué grado puede hacerlo (en el caso del ESPECTADOR).
Modelado: el modelado es un tipo de aprendizaje donde la persona aprende de un modelo. En el caso de niños y adolescentes, los principales modelos son los padres. Por ejemplo:
- En el caso de la VÍCTIMA, si los padres reflejan conductas sumisas ante determinados sucesos como método de evitación, estos niños pueden aprender que la sumisión les ayuda a evitar conflictos, pues es lo que están aprendiendo a través de su modelo (evitación que afectará emocionalmente).
- En el caso del ESPECTADOR, si los padres, ante la violación de algún derecho de otra persona no actúan en consecuencia, y simplemente deciden ignorar la situación, estos niños aprenderán que esa forma de actuar es la adecuada (aprendiendo así que no está en su mano ayudar a los demás, aunque sean testigos de lo ocurrido).
¿Cómo puedo intuir que mi hijo/a está siendo víctima de bullying?
Atiende a las señales: observar el comportamiento de los niños es una de las mejores fuentes de información. En el caso de observar una conducta o determinados relatos que puedan llevar a pensar que hay información oculta o que se está intentando evitar algún tipo de situación (cumpleaños de un compañero, etc.), el primer paso a seguir es conversar con tu hijo/a para obtener información sobre su comportamiento, y de no hacerlo, preguntar a profesores y compañeros en busca de ella.
Algunas señales características son:
- Evitación de situaciones sociales
- Irritabilidad
- Excesiva tristeza
- Negación a ir al colegio
- Ocultación de partes del cuerpo (por posibles lesiones)
- Negación a hablar sobre temas de clase
- Excesivo silencio al salir del colegio
- Desviación de la atención cuando se le pregunta por algo específico relacionado con el colegio o el bullying
- Evitación de la mirada ante conversaciones de ese ámbito
- Comportamiento agresivo o sumiso con hermanos/primos
Comentarios de compañeros: en muchas ocasiones, los compañeros de clase o incluso las madres/padres de éstos realizan comentarios sobre estas situaciones ocurridas en el colegio (o fuera de él, porque recordemos que el bullying no solo ocurre entre las paredes de una institución académica, sino también en el parque, etc.). NO ignorar estos comentarios e indagar sobre la información escuchada nos puede ayudar a prevenir situaciones peores.
Llamadas de atención de los profesores: si se detecta un cambio de comportamiento en el colegio, y no hay ningún cambio significativo en casa o en el entorno familiar que pueda estar afectando al niño o adolescente, es lícito sospechar que algo está ocurriendo en el colegio, ya que un cambio de conducta repentino no ocurre “por nada”.
¿Qué hago si sospecho que mi hijo/a es testigo de una situación de bullying (actuando como espectador)?
Hablar con él/ella: la comunicación es la herramienta más poderosa que poseemos las personas, ya que nos permite dar, recibir y pedir información. Si tenemos sospechas de que nuestro/a hijo/a está siendo espectador en una situación de bullying, el primer paso es hablar con él/ella y obtener información suficiente que nos ayude a aclarar nuestras dudas y a comprender la situación, para así poder ayudarle de la mejor forma posible.
Ayudarle a entender la situación: en muchas ocasiones, y en función de la edad del niño/a, es probable que no sean conscientes de lo grave que puede llegar a ser la situación para su compañero, por eso aquí es fundamental la intervención de los padres, para ayudar a comprender el grado de gravedad, los posibles motivos por los que se puede estar dando la situación y cómo puede afectar ésta tanto a él/ella como a sus compañeros.
Buscar en familia la mejor manera de actuar: una vez comprendida la situación en conjunto, con todo lo que conlleva, se ha de establecer un plan de acción (que el niño/a hable con los profesores, que cuando observe este tipo de situaciones acuda a un adulto inmediatamente, etc.). Si el niño/a no se encuentra preparado o no se atreve a pedir ayuda a un mayor por miedo a las represalias, podemos y debemos ayudarle (los padres pueden comunicar lo que está sucediendo en el colegio, incluso también a los padres de la víctima).
En definitiva, ayudar a nuestros hijos/as a reconocer y desenvolverse ante los problemas, así como a aprender sobre ellos es uno de los papeles fundamentales de los padres, impartido a través de la educación.
“La educación es el vestido de gala para asistir a la fiesta de la vida”.
Miguel Rojas
Si notas que tu hijo está luchando con problemas emocionales o de comportamiento, te invitamos a ponerte en contacto con nosotros para una consulta inicial.